Elogio a Clarence Clemons

El sábado 18 de junio, los fans de Bruce Springsteen & la E Street Band recibimos la tremenda noticia que Clarence Clemons, The Big Man, The Master of the Universe, The King of the World (en palabras de Bruce y de los fans), había fallecido luego de varios días de luchar por quedarse con nosotros, después de haber sufrido un derrame cerebral severo y de haber sido sometido a un par operaciones cerebrales.

Posteo la traducción al español del conmovedor elogio que pronunció Bruce Springsteen en su funeral el 22 de junio y que fue publicado en su sitio oficial. Al final de todo el poder de Clarence en un video en Hyde Park del 2009, la canción es Jungleland.

Esta es una versión ligeramente revisada del elogio que pronuncié para Clarence en su memorial. Quisiera agradecer a todos nuestros fans y amigos que nos han confortado a lo largo de las difíciles semanas pasadas.

Para el Big Man

He estado sentado aquí escuchando a todos hablar acerca de Clarence y mirando a esa foto de nosotros que está allá. Es una foto de Scooter y del Big Man, en quienes nos encarnabamos a veces. Como pueden ver en esta foto en particular, Clarence está admirando sus músculos y yo pretendo permanecer inmutable mientras me apoyo en él. Me apoyé mucho en Clarence, de alguna manera hice una carrera de ello.

Clarence Clemons y Bruce Springsteen en 1974

Aquellos que como nosotros compartimos la vida de Clarence, compartimos con él su amor y su confusión. Aunque “C” se suavizó con la edad, siempre era un tipo salvaje e impredecible. Hoy veo a sus hijos Nicky, Chuck, Christopher y Jarod sentados aquí y veo en ellos el reflejo de muchas cualidades de C. Veo su luz, su galanura, y su bondad. Pero, como Uds. chicos saben, su papá no era un día en la playa. “C” vivió una vida en la que hizo lo que quería hacer y dejaba los pedazos, humanos y de los otros, caer donde ellos pudieran. Como muchos de nosotros su papá era capaz de gran magia y también de hacer un gran y asombroso desorden. Esta era sólo la naturaleza de su papá y mi bello amigo. El amor incondicional de Clarence, el cual era muy auténtico, venía con muchas condiciones. Su papá era un proyecto de gran magnitud y siempre era un trabajo en curso. “C” nunca se aproximó a algo de manera lineal, la vida nunca procedió en una linea recta. El nunca fue A, B, C, D. ¡Siempre fue A, J, C, Z, Q, I! Esa fue la manera en la que Clarence vivió e hizo su camino a través del mundo. Se que podía llevarte a mucha confusión y dolor, pero su padre también cargó mucho amor con él y yo sé que los amó a cada uno de Uds. muy, muy entrañablemente.

Le tomaba a todo un pueblo cuidar de Clarence Clemons. Tina, me alegra que estés aquí. Gracias por cuidar de mi amigo, por amarlo. Victoria, has sido una amante, amable y cuidadosa esposa para Clarence e hiciste una gran diferencia en su vida en un momento cuando las cosas no era siempre fáciles. Para toda la vasta red de apoyo de “C”, nombres demasiado numerosos para mencionar, Uds. saben quienes son y se los agradecemos. Su recompensa los aguarda en las puertas del cielo. Mi camarada era un tipo duro, pero llevó cosas a sus vidas que fueron únicas y cuando el encendía esa luz de amor, iluminaba el mundo de Uds. Fui lo suficientemente suertudo para permanecer en esa luz por casi 40 años, cerca del corazón de Clarence, en el Templo del Soul.

Un poquito de historia de los primeros días cuando Clarence y yo viajábamos juntos, llegábamos a los alojamientos de noche y en minutos “C” transformaba su habitación en un universo propio. Salían las bufandas para ser puestas sobre las lámparas, las velas aromatizantes, el incienso, el aceite de pachuli, las hierbas, la música, el día desaparecería, el entretenimiento vendría y se iría, y Clarence, el Chamán, reinaría y trabajaría su magia, noche tras noche. La habilidad de Clarence de disfrutar a Clarence era increíble. A los 69, el tuvo una buena carrera, porque había vivido 10 vidas, 690 años en la vida de un hombre promedio. Cada noche, en cada sitio, la magia venía volando desde dentro de la maleta de C. Tan pronto como el éxito lo permitió, su vestidor tendría las mismas trampas que su habitación de hotel despues de una visita, era como un viaje a una nación soberana que encuentra de improviso grandes reservas de petróleo. “C” siempre supo cómo vivir. Mucho tiempo antes de que Prince dejara los pañales, un aire de crudo misticismo reinaba en el mundo del Big Man. Yo deambulaba desde mi vestidor, el cual contenía varios finos sofás y algunos armarios deportivos, y me preguntaba ¡que era lo que estaba haciendo mal! En algún lugar en la ruta todo esto fue bautizado como el Templo de Soul, y “C” presidía por encima de sus secretos y sus placeres. El que se te permitiera la admisión al Templo del Soul era una cosa adorable.

Mi hijo Sam desde muy pequeño quedó cautivado con el Big Man… Nada sorprendente. Para un niño, Clarence era la figura imponente de un cuento de hadas, salida de algún libro de cuentos muy exótico. Era un gigante con peinado rastafari, con grandes manos y una muy profunda melosa voz endulzada con bondad y consideración. Y… para Sammy, que sólo era un pequeño niño blanco, era profunda y misteriosamente negro. En los ojos de Sammy, “C” debe hacer aparecido como todo el continente africano, coloreado con la calma americana, enrollado en una acogedora y adorable figura. Así… Sammy decidió dejar del lado mis camisas de trabajo y quedó fascinado por los trajes y las batas reales de Clarence. Declinaba un sitio en la van del papá y se decidió por la gran limosina de “C”, sentándose a su lado en el lento viaje hacia los shows. Decidió que la comida frente la locker familiar no estaba bien, y caminaba lentamente por el corredor y desaperecía dentro del Templo del Soul.

Por supuesto que también estaba encantado el papá de Sam, desde la primera vez que vi a mi camarada salir desde dentro de las sombras de un bar medio vacío en Asbury Park, un camino se abrió delante de él; aquí viene mi hermano, aquí viene mi hombre del saxo, mi inspiración, mi socio, mi amigo de toda la vida. Estar al lado de Clarence era como estar cerca del peor de los peores traseros del planeta. Estabas orgulloso, estabas fuerte, estabas excitado y sonriente con lo que podría ocurrir, con los que juntos podían ser capaces de hacer. Sentías que sin importar lo que el día o la noche trajeran, nada podría tocarte. Clarence podía ser frágil pero también emanaba poder y seguridad y, de alguna manera graciosa, nos convertimos en protectores uno del otro. Pienso que tal vez protegí a “C” del mundo donde aún no era fácil ser grande y negro. El racismo estuvo siempre presente y a lo largo de los años juntos lo vimos. La celebridad y el tamaño de Clarence no lo hacían inmune. Pienso que tal vez “C” me protegió de un mundo donde no era siempre muy fácil ser un chico blanco inseguro, loco y flacucho. Pero, juntos eramos tremendos, en una noche cualquiera, en nuestra chamba, uno de los más tremendos del planeta. Éramos unidos, éramos fuertes, éramos honestos, éramos imperturbables, éramos graciosos, éramos sentimentales al máximo y tan serios como la misma muerte. Y llegábamos a tu ciudad para remecerte y despertarte. Juntos, contábamos una historia mayor y más rica sobre las posibilidades de la amistad que trascendía aquellas que yo había escrito en mis canciones y en mi música. Clarence la llevaba en su corazón. Era una historia donde Scooter y el Big Man no solo partían la ciudad en dos, sino que eramos maravillosos y refundabamos la ciudad, definiéndola como un lugar amable donde nuestra amistad no sería tan una anómala. Y eso… eso es lo que voy a extrañar. La oportunidad de renovar ese juramento y replicar ese historia todas las noches porque eso era algo que hacíamos juntos… los dos. Clarence era grande, y me hizo sentir, y pensar, y amar, y soñar en grande. ¿Cuán grande era el Big Man? Extramadamente grande para morir. Y esos son sólo los hechos. Pueden ponerlo en su lápida, pueden tatuarlo en su corazón. Acéptenlo… Es el Nuevo Mundo.

Clarence no se va de la E Street Band cuando muere. Se irá cuando nosotros muramos.

Extrañaré a mi amigo, su saxo, la fuerza de la naturaleza que era su sonido, su gloria, su insensatez, sus logros, su cara, su humor, su piel, su sonido, su confusión, su poder, su paz. Pero su amor y su historia, la historia que me dio, la que me susurró al oído, la que me permitió decir… y la que les dió a USTEDES… va a continuar. No soy un místico, pero lo subyacente, el misterio y el poder de Clarence y mi amistad me lleva a creer que debimos estar juntos en otros, viejos tiempos, a lo largo de otros ríos, en otras ciudades, en otros campos, haciendo nuestra modesta versión del trabajo de Dios… Trabajo que aún está incompleto. No le diré adios a mi hermano, simplemente diré, te veré en la vida siguiente, más adelante en la ruta, donde nuevamente tomaremos aquel trabajo que hemos hecho y lo terminaremos.

Big Man, gracias por tu amabilidad, tu fuerza, tu dedicación, tu trabajo, tu historia. Gracias por el milagro… y por permitir a un pequeño chico blanco colarse por la puerta lateral en el Templo del Soul.

ASÍ DAMAS Y CABALLEROS… SIEMPRE AL FINAL, PERO NUNCA EL MENOS IMPORTANTE. ESCUCHEMOS ALGO PARA EL MAESTRO DEL DESASTRE, EL GRAN KAHUNA, EL HOMBRE CON UN PHD EN LA CURA SEXUAL, EL DUKE DE PADUCAH, EL REY DEL MUNDO, CUIDADO OBAMA! EL SIGUIENTE PRESIDENTE NEGRO DE LOS ESTADOS UNIDOS AÚN CUANDO ESTÁ MUERTO… ¡DESEARÍAS SER COMO ÉL, PERO NO PUEDES! !DAMAS Y CABALLEROS, EL HOMBRE MÁS GRANDE QUE ALGUNA VEZ VIERON! DENME UNA C-L-A-R-E-N-C-E, ¿QUÉ DICE? ¡CLARENCE! ¿QUÉ DICE? ¡CLARENCE! ¿QUÉ DICE? ¡CLARENCE!… Amén.

Les dejo hoy una cita del mismo Big Man, que compartimos en el avión rumbo a casa desde Búfalo, el último show de la última gira. Mientras celebrábamos en la cabina delantera felicitándonos unos a otros y contando historias de los muchos shows épicos, noches de rock y los buenos tiempos que compartimos, “C” se sentó en silencio, asimilándolo todo, luego alzó su vaso, sonrió y nos dijo a todos juntos, “Esto podría ser el comienzo de algo grande.”

Te amamos, “C”.

Bruce SpringsteenJungleland

The rangers had a homecoming in Harlem late last night
And the Magic Rat drove his sleek machine over the Jersey state line
Barefoot girl sitting on the hood of a Dodge
Drinking warm beer in the soft summer rain
The Rat pulls into town rolls up his pants
Together they take a stab at romance and disappear down Flamingo Lane

Well the Maximum Lawman run down Flamingo chasing the Rat and the barefoot girl
And the kids round here look just like shadows always quiet, holding hands
From the churches to the jails tonight all is silence in the world
As we take our stand down in Jungleland

The midnight gang’s assembled and picked a rendezvous for the night
They’ll meet ‘neath that giant Exxon sign that brings this fair city light
Man there’s an opera out on the Turnpike
There’s a ballet being fought out in the alley
Until the local cops, Cherry Tops, rips this holy night
The street’s alive as secret debts are paid
Contacts made, they vanished unseen
Kids flash guitars just like switch-blades hustling for the record machine
The hungry and the hunted explode into rock’n’roll bands
That face off against each other out in the street down in Jungleland

In the parking lot the visionaries dress in the latest rage
Inside the backstreet girls are dancing to the records that the D.J. plays
Lonely-hearted lovers struggle in dark corners
Desperate as the night moves on, just a look and a whisper, and they’re gone

Beneath the city two hearts beat
Soul engines running through a night so tender in a bedroom locked
In whispers of soft refusal and then surrender in the tunnels uptown
The Rat’s own dream guns him down as shots echo down them hallways in the night
No one watches when the ambulance pulls away
Or as the girl shuts out the bedroom light

Outside the street’s on fire in a real death waltz
Between flesh and what’s fantasy and the poets down here
Don’t write nothing at all, they just stand back and let it all be
And in the quick of the night they reach for their moment
And try to make an honest stand but they wind up wounded, not even dead
Tonight in Jungleland

The Wrestler – Los Sueños llevados al extremo

El miércoles pasado fui, después de mucho tiempo, al cine. Fue mi propósito reiniciar mi romance con la pantalla grande viendo la película de Darren Aronofsky, “The Wrestler” (“El Luchador”, en español).

Debo confesar que lo primero que captó mi atención de esta película fue la excelente canción de Bruce Springsteen y la descripción del personaje que encarna Mickey Rourke, Randy “The Ram” Robinson, el “one trick pony”…

Esperé ver esta película por Bruce, demás está decir que soy su fan, y también por Mickey Rourke, quien nos entregara una inquietante actuación en “9 semana y media”, que había estado desaparecido por mucho tiempo hasta “Sin City”, y luego vuelto a esfumarse de las carteleras.

Desde hace ya un buen tiempo que no veo películas ganardoras de Oscares, al menos no después de haber ganado la “codiciada” estatuilla. Dicho esto, admito que me alegré de que ni Mickey ni Bruce hubieran ganado el Oscar, el primero compitió por él y el segundo fue obviado por la susodicha academia, es que creo que sus contribuciones a la película requieren de esa dosis de malditez que un Oscar les quitaría y que es imprescindible para un film como este.

La historia no tiene pausas y es un seguimiento despiadado de Randy “The Ram”. Desde el principio nos metemos en su circunstancia, en su tragedia personal, en sus excesos y en ese mundo de luchadores que, como en un circo, van de pueblo en pueblo presentándose ante 100 o 200 personas, en el mejor de los casos, pero con el sueño incólume, metido en sus venas, de un gran evento con 20,000 espectadores, como si eso fuera el fin supremo de sus vidas. Ello sin que el mismo Randy o los demás luchadores se planteen la cuestión más cruel, aquella que los devolverá de manera inmisericorde a la realidad: “Y luego… ¿qué?”

En los primeros minutos nos damos cuenta de la vida totalmente desordenada y profundamente mediocre de Randy, pero todo cambia para él cuando después de una pelea, y de unos cuantos dólares, le da un ataque cardiaco que le cambia la forma de ver la vida. Intenta una relación con la hija que nunca vió, Stephanie (personificada excelentemente por Evan Rachel Wood), y otra con la bailarina de bar nudista de la que era cliente, Cassidy (una formidable Marisa Tomei). En la primera fracasa luego de un comienzo prometedor. En la segunda relación no le va mal y es que luego de una discusión decide mandar todo al diablo y continuar con la vida que llevaba. Además, renuncia al trabajo con el que comía y pagaba la renta, es que Randy sentía que estaba para cosas más importantes que estar trabajando en un supermercado.

Randy no se permite fallar en esos momentos, no se permite esperar, no se permite reintentar o perseverar en lo que puede salvarlo. Entonces él decide hacer lo que siempre hizo porque es lo único que sabe hacer, ser la máxima “estrella” de la lucha y revivir una pelea de hace 20 años. Pero aún antes de reafirmarse en su decisión tiene una última oportunidad de cambiarlo todo, tiene la salida en Cassidy: ¡Vamos Randy, ella es la puerta hacia algo mejor, ella esta aquí, no la dejes ir, vamos…! Pero la decisión estaba tomada o simplemente no puede ver lo que tiene frente a él entonces se mantiene en la opción tomada…

Al finalizar la película me quedé perplejo, no esperando más sino tratando de asimilar la decisión de Randy “The Ram”… Y en eso la canción y el “one trick pony” y el “one legged dog” y el “scarecrow” y… Entonces vinieron las preguntas, esas que al final es inevitable hacerse: ¿Seremos, digo, seré como Randy? ¿Es que no podemos dejar nuestros sueños y luchas y cambiarlos por otros? ¿Es que acaso es nuestro, digo mi destino acabar como él siguiendo sueños inalcanzables?

Definitivamente “The Wrestler” ya es un “film de culto”, a pesar de una academia pusilánime que rara, pero muy rara vez, premia lo que en verdad vale la pena.

Para ir a mi otro post sobre La Lucha, tema de la película y de la canción hacer click aquí.

Bruce SpringsteenThe Wrestler
Album’s version

Two, three, four

Have you ever seen a one trick pony in the field so happy and free?
If you’ve ever seen a one trick pony then you’ve seen me
Have you ever seen a one-legged dog making his way down the street?
If you’ve ever seen a one-legged dog then you’ve seen me

Then you’ve seen me, I come and stand at every door
Then you’ve seen me, I always leave with less than I had before
Then you’ve seen me, bet I can make you smile when the blood, it hits the floor
Tell me, friend, can you ask for anything more?
Tell me can you ask for anything more?

Have you ever seen a scarecrow filled with nothing but dust and wheat?
If you’ve ever seen that scarecrow then you’ve seen me
Have you ever seen a one-armed man punching at nothing but the breeze?
If you’ve ever seen a one-armed man then you’ve seen me

Then you’ve seen me, I come and stand at every door
Then you’ve seen me, I always leave with less than I had before
Then you’ve seen me, bet I can make you smile when the blood, it hits the floor
Tell me, friend, can you ask for anything more?
Tell me can you ask for anything more?

These things that have comforted me, I drive away
This place that is my home I cannot stay
My only faith’s in the broken bones and bruises I display

Have you ever seen a one-legged man trying to dance his way free?
If you’ve ever seen a one-legged man then you’ve seen me

Para ver la traducción de la letra, clic aquí.
Para saber más sobre la canción (en inglés), clic aquí.

Las Hipotecas y la Responsabilidad de los Bancos – Johnny 99

Hemos escuchado y/o leído y/o visto en los medios que la crisis financiera que nos agobia tiene su origen entre otras cosas en un crack inmobiliario, del cual los bancos son víctimas, ya que los clientes no pueden pagar sus hipotecas u otras clases de créditos inmobiliarios. Hasta ahí la lectura objetiva (?) de los medios.

¿Los bancos son las víctimas? Ese es bien dífícil de creer y en este caso es una mentira tan grande como el sol que nos ilumina y como el dinero que se va a emplear en el rescate financiero. Veamos el porqué.

Cuando se va a pedir un crédito hipotecario, el banco le pide a un el reporte de ingresos y nos hace una evaluación de nuestras posibilidades de pago. A su vez, envía a un valuador a la propiedad que va a ser hipotecada.

En los últimos años hemos asistido a un alza impresionante en los precios de las propiedades. Hace casi tres años estuve en Miami y pude ver que el precio de las propiedades se había disparado entre 10 y 20 veces en comparación con 1987. ¿Y la inflación? Ni siquiera llegó a 100% en Estados Unidos.

Consideremos otro aspecto. Si, por ejemplo, un constructor va a un banco para financiar un proyecto de condominios, el banco va a saber exactamente cuánto va a costar construirlo. La experiencia nos enseña que los constructores consideran que se debe ganar entre 2 y 3 veces más del costo de construcción, menos es pérdida (???!!!) y ésto en el mejor de los casos para los compradores.

Volvamos a preguntarnos, ¿son los bancos víctimas, los buenos de la película? ¿Acaso, como hemos visto, los bancos no pueden intervenir para que los precios de las propiedades no se disparen? Claro que pueden y deben hacerlo, pero los bancos son los bancos y últimamente has demostrado una codicia y voracidad inmensas.

Pero eso sí, si meten la pata y hacen malos créditos o simplemente los accionistas se roban el dinero que manejan, inmediatamente “piden ayuda” a los gobiernos. Pero, ¿quiénes pagan la ayuda? Pues todos los ciudadanos de a pie que pagamos nuestros impuestos, esos mismos por los que ellos sienten el mayor de los desprecios. Nosotros, o sea el gobierno, tenemos la “obligación”, léase bien, la “obligación” de “ayudarlos” o sea , regalarles el dinero, pero ellos no tienen ninguna.

Roguemos a Dios para que esta crisis nos deje el legado de bancos regulados y estrictamente controlados, lo cual no significa renunciar a una economía de mercado y de libre competencia. La sociedad como tal tiene el derecho y el deber de protegerse de cualquier práctica empresarial mesquina, desleal, predatora e ilegal.

Acompaño este post con Johnny 99, de Bruce Springsteen, con un tema extremo, pero actual. ¿Que Johnny 99 es un delincuente? Sí. ¿Y los banqueros codiciosos? ¿Unos señores? ¿Personas de bien? Lo dejo alli…

Para ver la traducción de Johnny 99 da clic aquí.

Es impresionante cómo ha ido cambiando Johnny 99 con el tiempo, ¿verdad?
El primer video es del mítico Born in the USA Tour de 1984 (versión más cercana a la original) y la segunda con la banda de The Seeger Sessions en el 2006.

Bruce SpringsteenJohnny 99

Well they closed down the auto plant in Mahwah late that month
Ralph went out lookin’ for a job but he couldn’t find none
He came home too drunk from mixin’Tanqueray and wine
He got a gun shot a night clerk now they call’m Johnny 99

Down in the part of town where when you hit a red light you don’t stop
Johnny’s wavin’ his gun around and threatenin’ to blow his top
When an off duty cop snuck up on him from behind
Out in front of the Club Tip Top they slapped the cuffs on Johnny 99

Well the city supplied a public defender but the judge was Mean John Brown
He came into the courtroom and stared young Johnny down
Well the evidence is clear gonna let the sentence son fit the crime
Prison for 98 and a year and we’ll call it even Johnny 99

A fistfight broke out in the courtroom they had to drag Johnny’s girl away
His mama stood up and shouted “Judge don’t take my boy this way”
Well son you got a statement you’d like to make
Before the bailiff comes to forever take you away

Now judge judge I had debts no honest man could pay
The bank was holdin’ my mortgage and they was takin’ my house away
Now I ain’t sayin’ that makes me an innocent man
But it was more ‘n all this that put that gun in my hand

Well your honor I do believe I’d be better off dead
And if you can take a man’s life for the thoughts that’s in his head
Then won’t you sit back in that chair and think it over judge one more time
And let ‘em shave off my hair and put me on that execution line