Nombres, significado y destino

Hace unos días se hacían esa pregunta en la tele en un programa nuevo que no sé cómo se llama, es el tipo de programas al cual sólo se llega practicando el deporte televisivo del zapping. Eso me puso a pensar sobre mis nombres, me pregunté qué tanto tenían que ver ellos con mi vida mientras el tipo en la pantalla decía tonterías, o sea, “desarrollaba su tema”, antes que terminara cambié el canal.

De aquello ya pasó como una semana y la idea sigue dándome vueltas. ¿Será posibre que mis nombres hayan determinado mi caráctrer y modelado, de alguna manera misteriosa, mi destino?

La experiencia de ponerle nombre a un hijo es toda una aventura, es hurgar en el pasado familiar, es pedir sugerencias a los amigos, es considerar los nombres de nuestros artistas favoritos, es toparnos con algunos nombres bíblicos, es indagar en Internet, además de, cómo no, criticar los nombres que algunos parientes y amigos pusieron a sus hijos.

Así, podríamos elaborar una lista muy grande de nombres y, ojo, también de futuros apodos para nuestros hijos. Veamos algunos nombres: Javier, José, Felipe, Fernando, Juan Carlos, Giovanna, Jaime, Luis, Martín, Marisol, Ana, María, Rosa, Patricia, Estela, Inés, Guadalupe, Paola, Luis, José Luis… Ahora algunos nombres con su respectivo apodo: Fernanda, Nanda; José María, Chema; Jorge, Coco; José, Pepe; Francisco, Pancho; Esperanza, Pancha. (1)

Mi nombre completo es Gustavo Adolfo. He aquí lo curioso, mi segundo nombre, Adolfo, no me gusta, pero es el que mejor me describe, guerrero. Podrá parecer que soy vanidoso, pero es cierto. Soy capaz de luchar por lo que quiero hasta las últimas consecuencias, incluso más allá de los límites considerados adecuados hasta lindar con la estupidez. Esto último porque una de las características de los Gustavos y de los Adolfos es la perseverancia, o sea que soy perseverante por partida doble. Ese es mi destino, pelear por lo que quiero porque nada me vino, me viene, ni me vendrá regalado.

¿Pero que sucede cuando a los papás se les ocurre poner un nombre raro a sus hijos? Pues que no le ponen un nombre raro sino que les imponen un “estigma”, un signo en la frente que los hará víctimas, a sus hijos, claro está, de la crueldad de los niños, primero, y luego de las burlas y, hasta, la discriminación de grandes.

¡Pero si “nombre raro”, nos parece lindo! Esa no es excusa para “desgraciarle” la vida aun hijo. Por ello antes de poner un nombre debemos pensar que es algo para toda la vida y que el mismo trazará de alguna manera la vida de nuestros hijos.

Se me ocurre que esto podría ser tema para una encuesta. Dime tu nombre, lo que significa y si tu nombre tiene que ver con tu personalidad. Algo así como:

Nombre/Name:
Significado/Meaning:
Personalidad/Personality:

Dejo un par de links para los significados de los nombres: Tu Parada y Mi Sabueso.

Para relajarnos agrego un video del segmento del Padre Melo en el Notifiero con Brosso de Televisa, que trata de los nombres raros.

(1) Variación que encontré aquí en Tabasco.

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Sentirse Bien – Waitin’ on a Sunny Day

Martes 20:
Hoy martes me desperté a las 10 y algo de la mañana con la juramentación, aquí en México se le dice “toma de protesta”(?) (¿alguien podría decirme por qué?) de Barack Obama, entre sueños vi todo el evento y pronto me di cuenta de algo, que había salido el solo para mi o dentro de mi.

Me explico, ojalá pueda hacerlo. Es muy común que aunque el día amanezca soleado, uno se sienta con ganas de no hacer nada, que uno se sienta como todos los días, que uno simplemente vea el cielo claro y soleado y que lo tome como un día más.

Pero hay otros días en los que uno siente que en verdad amaneció para uno. A ver si encuentro la expresión correcta… ¡Ya sé! Amanecemos con la mirada iluminada, de tal manera que todo se ve como con un aura, como si todo el cuadro que captamos tuviera una resplandor, no porque lo tenga sino porque está en nosotros dárselo.

Al otro día:
Así iluminado es como me siento y como estoy desde ayer martes. Me parece que he aprendido a iluminar mis días, cosa nada sencilla.

El proceso no es fácil porque antes debemos sentirnos bien, apartar de nuestra mente toda nube de pesimismo y todo aquello que nos deprima y nos ponga de mal humor. Se escribe fácil, pero no se hace de igual manera.

Luego de esa primera limpieza mental, me parece que a continuación sigue una sonrisa, un ¡Hola Mundo, buenos días!, una respiración profunda, un agradecimiento a Dios por el nuevo día y recordar algo que nos haya hecho o nos haga felices.

Este estado, el de sentirse iluminado, en gracia o como quiera llamársele, no debe hacernos olvidar la realidad, algo complicado que debemos hacer porque nos permite afrontar de la mejor manera los problemas, verlos en su real dimensión y darles una mejor solución.

Posteo una canción feliz de Bruce Springsteen, llamada Waiting on a Sunny Day, que está llena de optimismo y buenas vibras. Si desean leer la traducción es mi otro blog MusicToRun hagan clic aquí.

Bruce SpringsteenWaiting on a Sunny Day

It’s rainin’ but there ain’t a cloud in the sky
Musta been a tear from your eye
Everything’ll be okay
Funny thought I felt a sweet summer breeze
Musta been you sighin’ so deep
Don’t worry we’re gonna find a way

I’m waitin’, waitin’ on a sunny day
Gonna chase the clouds away
Waitin’ on a sunny day

Without you I’m workin’ with the rain fallin’ down
Half a party in a one dog town
I need you to chase the blues away
Without you I’m a drummer girl that can’t keep a beat
And ice cream truck on a deserted street
I hope that you’re coming to stay

I’m waitin’, waitin’ on a sunny day
Gonna chase the clouds away
Waitin’ on a sunny day

Hard times baby, well they come to us all
Sure as the tickin’ of the clock on the wall
Sure as the turnin’ of the night into day
Your smile girl, brings the mornin’ light to my eyes
Lifts away the blues when I rise
I hope that you’re coming to stay

I’m waitin’, waitin’ on a sunny day
Gonna chase the clouds away
Waitin’ on a sunny day

La Lucha – a propósito de The Wrestler de Bruce Springsteen

Todos aquellos que tienen el atrevimiento de querer para sí mismos un futuro diferente al que los llevan las circunstancias o el destino o los planes “divinos” o como quiera llamársele, todos, absolutamente todos, deben pagar un precio. El precio de ser diferentes.

La mayoría de veces ese precio es mucho sufrimiento, mucho dolor tanto como el que nadie alguna vez soportó. Ese precio tiene como consecuencia sentirse y, de hecho, estar solo. Incluso, sentirse como los peores deshechos del mundo. Uno se pregunta, ¿tiene sentido tanto sufrimiento? ¿A qué me conduce todo esto? ¿Es que nunca va a acabar todo esto que estoy viviendo?

La respuesta es siempre la misma, la misma bien edulcorada por el sistema de convencionalismos que nos enseñaron desde niños, que todo eso nos hace crecer, nos hace ser mejores y que así es la vida.

Pero la vida no es ni tiene porqué ser así, ni el sufrimiento tiene sentido, ni conduce a nada, ni va a acabar nunca. Esto último es lo que bloqueamos, no lo queremos aceptar ni reconocer. Por ello seguimos luchando y luchando, fracasando y fracasando, perdiendo y perdiendo, intentando e intentando, cayendo y cayendo…

De esto trata la canción de Bruce Springsteen, “The Wrestler”, de luchar y luchar y seguir luchando, a pesar de todas las pérdidas y cicatrices en nuestras almas y cuerpos. Tiene que ver con mirar hacia el frente orgullosos, con la cabeza en alto, no para que los demás nos miren, porque no les importa en lo más mínimo, sino para sentirnos bien con nosotros mismos.

Ese sentirse bien es porque luchamos y seguimos luchando, no porque nuestro sufrimiento y nuestro pesar pasen. Si lo pensamos bien, esa lucha es la que nos hace olvidar nuestras desdichas, fracasos y problemas, ¿será entonces que la lucha también es una evasión? ¿Será que es una ilusión? ¿Será que es el más perverso de los engaños? Perverso porque nunca se logra lo que se quiere sino lo que las circunstancias nos dan como limosna y engaño porque vivimos con la idea de que vamos a lograr nuestros objetivos sin darnos cuenta de que eso “nunca” será así.

Tal vez existan maneras de lograr nuestras metas, pero si nos damos cuenta éstas se van modificando y cambiando con el tiempo. Esto último es un hecho irrefutable, sino que alguien diga si las cosas que logró luego de un tiempo no son diferentes de las que se planteó en un principio.

Dejo allí el tema. Disfrutemos de esta canción en la que muchos podemos vernos reflejados.

Bruce Springsteen – The Wrestler
Album’s version

Two, three, four

Have you ever seen a one trick pony in the field so happy and free?
If you’ve ever seen a one trick pony then you’ve seen me
Have you ever seen a one-legged dog making his way down the street?
If you’ve ever seen a one-legged dog then you’ve seen me

Then you’ve seen me, I come and stand at every door
Then you’ve seen me, I always leave with less than I had before
Then you’ve seen me, bet I can make you smile when the blood, it hits the floor
Tell me, friend, can you ask for anything more?
Tell me can you ask for anything more?

Have you ever seen a scarecrow filled with nothing but dust and wheat?
If you’ve ever seen that scarecrow then you’ve seen me
Have you ever seen a one-armed man punching at nothing but the breeze?
If you’ve ever seen a one-armed man then you’ve seen me

Then you’ve seen me, I come and stand at every door
Then you’ve seen me, I always leave with less than I had before
Then you’ve seen me, bet I can make you smile when the blood, it hits the floor
Tell me, friend, can you ask for anything more?
Tell me can you ask for anything more?

These things that have comforted me, I drive away
This place that is my home I cannot stay
My only faith’s in the broken bones and bruises I display

Have you ever seen a one-legged man trying to dance his way free?
If you’ve ever seen a one-legged man then you’ve seen me

Para ver la traducción de la letra, clic aquí.
Para saber más sobre la canción (en inglés), clic aquí.