Hace seis años más o menos me metí en el mundo de las Procesiones del Señor de los Milagros, pero no del que se venera en las Nazarenas, sino del Señor de los Milagros de San Isidro. Por algunos problemas, la Comunidad Pasionista de la Parroquia Virgen del Pilar decidió disolver (suena al innombrable, ¿no?) la Hermandad en el año 2001 en el 20 aniversario de la misma. Por ello en el 2002 no hubo procesión del Señor de los Milagros de San Isidro, entonces la tía Fedora me dijo que había que hacer algo por el Señor, que la gente quería verlo salir por las calles de San Isidro.

Señor de los Milagros de San Isidro
Luego de esa conversa, nos reunimos un grupo para presentarle a la Cominidad Pasionista un proyecto de Hermandad. Así luego de analizar el recorrido procesional que salía el 1° de noviembre por el Olivar de San Isidro, imagínense dia feriado por un parque solitario (¡plop!), se decidió realizarla el primer viernes de noviembre. La intención era llevar al Señor al corazón finaciero del Perú. Propusimos una Hermandad que fuera un Grupo Parroquial, no queríamos ser un grupo de gentes que se reune sólo para cargar al Señor en noviembre, queríamos una Hermandad involucrada con el quehacer parroquial, cosa que casi ninguna Hermandad hace.
Debo confesar que la idea de integrar una Hermandad nunca me emocionó y rechacé todas las veces que me invitaron a integrar aquella “disuelta” Hermandad. El primer año no teníamos planeado hacer una procesión, teníamos pensado organizar al grupo y formarnos un poco en la fe. Parece que al Señor que le picaban los pies porque no sabemos como, pero de un momento a otro ya estabamos organizando su Procesión, once horas por las calles de San Isidro.

Virgen de la Nube de San Isidro
Mis dudas iniciales se fueron. Les confieso que me emocionó mucho ver al Señor de los Milagros de San Isidro recorrer el distrito y ver como a su paso salía la gente de sus oficinas y nos acompañaba aunque sea unos metros cargando las andas; ver todos los homenajes que se prepararon; la devoción de la gente; la solidaridad de las Hermandades que invitamos… Recuerdo con mucho cariño a la Hermandad del Señor de los Milagros de Villa El Salvador, fueron 2 cuadrillas completas a ayudarnos; ellos, gente de trabajo, se reunían después del trabajo y en omnibus que ellos mismos contrataban para la ocasión se embarcaban para ayudarnos en nuestro recorrido, nosotros los anfitriones eramos poco más de 30 (hermanos y hermanas) y cada una de sus cuadrillas la formaban 40 hermanos, sin contar con las sahumadoras.
Poco a poco me fui envolviendo en la mística que envuelve el Mes Morado, organizamos dos procesiones más que fueron siempre más exitosas que las anteriores y mejor organizadas.
Alguien me dijo que yo no quería integrar Hermandad alguna hasta que tuviera la mía.
Este año no sale el Señor de los Milagros de San Isidro, seguro habrá un vacío grande en mucha gente que lo espera para que bendiga sus casas, sus cuadras, sus barrios… Estoy seguro que el proximo año saldrá con nuevos bríos y más hermoso que nunca, como siempre lo ha hecho.
Agredecimiento especial a Lorena Del Carpio, Editora de Telúrica, por las fotos que puedo compartir con Uds.

